los libros que lee Caro (e invitado)

domingo, 23 de agosto de 2009

Historias fantásticas de un diletante - Pu Sung-Lin

Este libro es de Pablo y la Tana... me lo prestaron hace un montón y por esas cosas de la vida, cuando quise devolverlo se escondió en mi biblioteca, y ahora ellos viven lejos y ya no se si podré devolverlo. Por suerte.
Porque es una maravilla.

Algunos datos sobre el autor, la contratapa dice: "Nacido en 1640 en la aldea de Gaochuan, perteneciente a la actual provincia de Shangdung, Pu Sung-Lin es uno de los grandes escritores de la dinastía Ching (1644-1911). Su pertenencia a la etnia Han, duramente perseguida por los derrocadores de los Ming (1368-1644), le imposibilitó llegar tan lejos en la carrera funcionarial como su ingenio y formación hacían prever. Aunque alcanzó la máxima calificación en los exámenes que, con tal propósito, convocaba periódicamente la corte, nunca llegó a tomar posesión de su cargo, viéndose obligado a desempeñar funciones docentes en centros apartados del bullicio de las grandes ciudades. Sólo antes de su muerte, acaecida en 1715, accedió, finalmente, al funcionariado, aunque ocupó una de las posiciones más bajas de todo el escalafón.
Las Historias fantásticas de un diletante recrean un mundo extraño, en el que el terror está siempre presente, aunque no llega a trasponer en ningún momento los límites de lo macabro, y el universo de los sueños se entremezcla con el de la vigilia. Expresión del sentir taoísta, constituyen una auténtica negación de fronteras ontológicas rígidas: lo inanimado se convierte, así, en vivo; se confunden el presente y el pasado, el mundo del más allá retorna machaconamente a éste, y todo se reviste de una desconcertante capacidad metamórfica. "

Son cuentos cortos, historias circulares, sin moraleja, sin moral, sólo son cuentos... yo no se si eso es porque el tipo es de otro siglo o de otra cultura, pero la verdad es que da una paz infinita leerlo. Te sorprende. No es hollywodense vistes?
Una verdadera joya.

Les copio uno.

Mudapiel

En Taiyuan vivía un literato apellidado Wang, al que le encantaba madrugar y dar interminables paseos por el campo antes de que hubiera salido el sol. Un día se topó con una muchacha cargada con un hatillo. Sus ropas estaban totalmente cubiertas de polvo y su deambular era tan cansino como el de un animal recién apaleado. Lo más sorprendente era que no debía tener más de 16 o 17 años, aunque su hermosura superaba a la de cualquier otra mujer de esa edad.
Picado por la curiosidad, el literato Wang se llegó hasta ella y le preguntó:
-¿Se puede saber a dónde vas tan temprano?
-Me temo que ese no es un asunto que os incumba- respondió la muchacha en tono de voz tan triste como el repiqueteo de la lluvia en el bosque.
-Así es- reconoció el literato Wang -, pero me ha llamado la atención tu juventud y la pena que parece atenazarte.
La muchacha levantó sus bellísimos ojos y explicó a punto de echarse a llorar:
- Mi mala fortuna comenzó, cuando mis padres decidieron ofrecerme en matrimonio a un hombre tres veces mayor que yo. Su esposa primera, envidiosa de mi belleza, me trató desde el primer día como una esclava y no me ha quedado más remedio que escaparme de casa.
-Si quieres- se aventuró a decir el literato Wang, compadecido de su suerte - puedes ir a descansar a mi casa. Está muy cerca de aquí.
La muchacha sonrió y aceptó, complacida, tan desinteresada invitación. El literato Wang tomó su hatillo y la condujo hasta un pequeño palacete que se levantaba a la orilla del camino. La muchacha se extrañó de que no hubiera nadie en su interior y preguntó:
- Cómo es que no se ve a ningún sirviente? es que, acaso, vivís solo?
-Por supuesto que no - contestó el literato, sonriendo-. Lo que ocurre es que este es el lugar en el que me siento a escribir y no quiero que nadie me moleste.
Se le iluminó el rostro a la muchacha y exclamó:
-¡Qué suerte poder tener un sitio como este para leer y meditar! si no os importa, me gustaría quedarme a vivir aquí cierto tiempo. Lo que si os agradecería es que no hablarais a nadie de mi. Las historias tristes sólo emocionan al que las padece.
El literato Wang dio su consentimiento y se acostó con la muchacha, como si fuera una más de sus concubinas.
Sus momentos de amor se repitieron a lo largo de los días siguientes. Nadie podía sospechar que en un sitio tan austero puediera desarrollarse una historia tan cargada de ternura. Fiel a su promesa, el literato Wang no comentó con nadie la existencia de la muchacha. Sólo con su esposa se atrevió a hablar de ella en unos términos tan entusiásticos que la mujer se convenció en seguida que se trataba de la concubina de algún personaje importante.
Temerosa de las consecuencias, aconsejó a su marido que la despidiera cuanto antes, pero él se negó a hacerlo, porque cada vez estaba más encaprichado de su belleza.
Un día, siguiendo su costumbre, salió a pasear muy temprano. Apenas había recorrido cuatro kilómetros, cuando se too con un taoista, que le preguntó con el rostro demudado:
-¿ Quereis explicarme qué es lo que os ocurre? ¿Habeis tenido ultimamente algún encuentro fortuito con el mundo de los espíritus?
-No-contestó con determinación el literato Wang-.¿ Se puede saber por qué me lo preguntais?
- Porque vuestro cuerpo se halla inmerso en el aura de la desgracia- respondió el taoista-.¿ De verdad que no os habeis relacionado con nadie del otro mundo?
El literato Wang juró y perjuró con tanta insistencia que no había visto a nadie desconocido que, dándose la vuelta, el taoista comentó para sí en voz alta:
-¡ No hay quien entienda a ciertos hombres! llevan en su frente la marca de la muerte y aún se atreven a negar que hayan tenido alguna relación con el mundo de los espectros. ¡ No comprendo a que viene tanta fidelidad con quienes sólo buscan nuestro mal!
Al oírlo el literato Wang se puso a temblar de miedo, pero no dijo nada. Camino de casa repasó los nombres de todas las personas con las que había entrado ultimamente en contacto y descubrió que sólo la muchacha era una total desconocida para él. Pese a todo, sacudió la cabeza y dijo :
- No, no. No es posible que alguien tan hermoso como ella sea un espíritu. Lo más seguro es que ese taoísta haya querido tomarme el pelo. Algunos adivinos son capaces de afirmar que la luna ha dejado de existir, sólo por sacar unas monedas de más a los incautos. Pero, gracias al Cielo, yo no soy tan ingenuo.
Para demostrarse a si mismo que los temores del taoísta no tenían ningún fundamento, se dirigió al palacete que ocupaba la muchacha. Se sorprendió de que todas sus puertas estuvieran cerradas a cal y canto. Picado por la curiosidad, saltó la tapia sin que nadie le viera y se llegó hasta la ventana del dormitorio principal. No le costó ningún trabajo hacer un pequeño agujerito en el papel de arroz que protegía los vanos.
El corazón le latía descontrolado cuando acercó a él el ojo. Lo que vió lo dejó totalmente sin aliento. Sentado en la cama, había un espíritu de rostro azul-verdoso y unos dientes afilados como sierras. Junto a ella descansaba una piel humana. Con una pericia propia de un artista la tomó en sus manos, toscas como la roca, y empezó a dibujar en ella un rostro de mujer. Cuando hubo concluído esa tarea, la sacudió ligeramente y se la puso, como si fuera un vestido.
En un abrir y cerrar de ojos la espíritu se transformó en la hermosísima muchacha con la que el literato Wang había yacido tantas veces durante las últimas semanas.
Presa del pánico, el hombre volvió a saltar la tapia y corrió en busca del taoista, pero nadie supo darle razón de él. Parecía como si se lohubiese tragado la tierra. El literato no se desanimó. Salió de la ciudad y continuó buscándole por los campos. Tras muchas horas de camino consiguió darle alcance en el centro de un páramo y , echándose a sus pies, le su`licó que le liberara de aquel espectro, que estaba quitándole la vida.
-De acuerdo- contestó el taoísta-. Te ayudaré , pero debes tener presente que la cosa no es tan fácil como parece. Para empezar, ese espíritu acaba practicamente de alcanzar ese estado y no me gustaría atormentarle más de lo necesario. Te diré lo que puedes hacer: Coloca este rabo de Yak a la puerta de tu dormitorio y acude mañana por el mediodía al templo de Ching-di a contarme como ha ido todo.
El literato tomó con mano temblorosa el plumero de cerda de yak que llevaba el taoísta a la cintura y regresó a su mansión. Tenía tanto miedo que no podía ni colgarlo de la puerta de la alcoba. Tuvo que hacerlo su mujer, aunque no comprendía a que obedecían todas aquellas precauciones.
A media noche empezaron a oirse en el pasillo unos ruidos tan estremecedores como los que producen las hienas, al quebrar los huesos. Picada por la curiosidad, la señora Wang abrió la puerta del dormitorio y vio a la muchacha. Su rostro parecía haberse vuelto de fuego y sus ojos brillaban como ascuas encendidas. Su aspecto era tan horripilante que la pobre mujer por poco se muere del susto.
La falsa muchacha trató de entrar, una vez tras otra, pero, al ver el plumero de rabo de yak, retrocedía, rechinando los dientes. Por fin se armó de valor y, lanzando un grito espeluznante, cogió el plumero del taoísta y empezó a arrancarle las cerdas, una por una.
-¿ Qué se habrá creído ese engreído?-gritaba, mientras lo hacía-. ¿Qué van a obligarme a devolver lo que ya me he comido?¡ Muy tonto tiene que ser para creer que puede detenerme con esto!
Cuando hubo terminado de pelar el plumero, se abalanzó sobre el lecho en el que yacía el literato Wang, le abrió las enrañas y , después de mucho rebuscar en ellas le arrancó el corazón. A continuación lanzó una terrible carcajada de triunfo y se tiró por la ventana.
La mujer del infortunado literato estaba tan aterrada que pasó media hora antes de que pudiera gritar. Los criados acudieron en tropel en su auxilio y vieron a su amo tumbado en el lecho con el vientre totalmente destrozado. La sangre había salpicado las paredes de tal forma que, más que un dormitorio, parecía la tienda de un carnicero.
Al amanecer corrieron a comunicar lo ocurrido al hermano de su señor, que vivía muy cerca de allí. Horrorizado, el menor de los Wang se puso enseguida en camino y llegó al templo de Ching-di unos minutos antes del mediodía. El taoísta esaba esperándole impaciente. Al enterarse de lo sucedido, montó en cólera y exclamó, fuera de sí:
-¡Maldito espíritu! me propuse no hacerle daño, porque le consideraba menos perverso que a los demás, y ¿se ha comportado con semejante crueldad?¿dónde se ha escondido esa bestia?
Nadie supo decírselo, porque había desaparecido nada más arrancar el corazón a su antiguo amante. Sin inmutarse, el taoísta escudriñó la distancia y volvió a preguntar:
-¿ A quién pertenece esa casa que se levanta hacia el sur?
-A mí- respondió el hermano del literato muerto-. Es mi hogar.
-Pues prepárate, porque ese malvado se ha escondido precisamente ahí- explicó el taoísta.
El menor de los Wang se negó de plano a creerlo. Sonriendo, el taoísta preguntó, una vez más.
-¿Ha llegado ultimamente a tu casa algún desconocido?
El menor de los Wang partió a averiguarlo a todo correr. Regresó a los pocos minutos temblando de miedo.
-Teneis razón- dijo, dirigiendose al taoísta-. Esta mañana se presentó frente a mi mujer una anciana pidiendo ser contada entre el número de nuestros criados. Mi esposa se compadeció de ella y terminó aceptándola. ¿Qué os hace creer que se trata de ese monstruo malvado?
Por toda respuesta el taoísta tomo una espada de madera y acompañó al menos de los Wang hasta su casa. Sin detenerse a saludar a nadie se dirigió al jardín de la parte posterior y, colocándose justamente en su centro, gritó con voz potente:
-¿Dónde te has escondido monstruo infame? Sal enseguida, porque he venido a pedirte cuentas por haber destrozado mi plumero de cerdas de yak.
Al oírlo, la falsa anciana cambió de color y corrió hacia el jardín. Movida por una fuerza sobrehumana, se arrojó a los pies del taoñista y empezó a lanzar unos gemidos que recordaban a los chillidos desesperados de un cerdo al ser sacrificado. Se le desprendió al mismo tiempo la piel humana que la cubría y apareció un ser horrible de rostro azulado y dientes tan afilados como dagas.
Sin inmutarse, el taoísta levantó su espada de madera, y le cortó la cabeza de un golpe certero. Ante el asombro de todos el monstruo se transformó en unos remolinos de humo fétido, que barrieron en suelo del jardín. No pudieron hacer daño a nadie, porque el taoísta sacó un pequeño recipiente, lo destapó y lo dirigió hacia aquel extraño humo de insoportable hedor.
Las volutas fétidas se precipitaron en su interior como atraídas por una fuerza misteriosa. Después de tapar el frasco, el taoísta volvió a metérselo entre la faja y abandonó tranquilamente la mansión.


(Gracias Diegote por ayudarme a tipearlo)

domingo, 9 de agosto de 2009

Sonata Interrumpida - Joyce Hackett


Raro...
Está catalogado como novela romántica... a mí no me pareció muy romántica.
Es una linda historia para los que saben mucho de música me parece, porque lo más lindo que tiene es que cuenta los sentimientos utilizando el lenguaje de las partituras.
Por lo demás, si te gustan las chicas que sufren está bien.
Y está bien escrito.
No diría que es uno de mis favoritos.

..." Los viejos calambres, la memoria muscular de tocar sin partitura, se apoderaron de mis hombros. ¿Por qué el signor Perso no había imaginado su muerte ni lo que sucedería después de ella? ¿POr qué nunca se le había ocurrido enseñarme a conducir un auto? En silencio me enfurecí con mi cuerpo. Pero no tenía intenciones de rendirme de nuevo a Giulio. Me dije que manejar un auto no podía ser más difícil que tocar las Variaciones Rococó. Traté de oír los sonidos que deseaba escuchar: los gruñidos suaves y rítmicos procedentes de las entrañas del vehículo que Giulio había logrado producir e ir trabajando retrospectivamente los movimientos. Ese era el secreto: en apenas segundos, mis extremidades habían adaptado sus movimientos a las necesidades de la máquina. Logré rodear el estacionamiento sin resoplar y cuando enfilaba hacia la rampa de salida fue como si siempre hubiera sabido conducir." ...

sábado, 27 de junio de 2009

Mujeres cotidianas - Aurora Alonso de Rocha


Siempre me acuerdo del momento en que me dí cuenta de que la historia estaba llena de nombres propios.
Me acuerdo que estaba viendo las noticias, había ganado Alfonsín y habia una euforia generalizada que era muy contagiosa... yo tenía unos 12 años y no sabía mucho de historia, pero me acuerdo que pensé "cuando pasen muchos años en los libros aparecerá algo así como "el retorno de la democracia a la Argentina" o "el gobierno/la época de Alfonsín" y que toooooodos los que vivimos esa época íbamos a quedar anónimos.
Incluso pensé "ni de Luder se va a decir nada".
Pensé esto porque si vos mirás cualquier libro de historia, (de los del colegio que son los que yo había visto hasta ese momento) te tiran "la declaración de la independencia" en un parrafito... miles de tipos que hicieron cosas y ellos en dos o tres renglones te resumen todo.
A lo sumo iba a decir "en Buenos Aires" y eso era lo más cerca de mi casa que iba a pasar LA historia.

A partir de ahí me vino una fascinación por las historias costumbristas... no se si es costumbrista una clasificación, los que cuentan cosas cotidianas, por ejemplo en Olivia y Jai que es toda una historia que transcurre en la India, te cuenta qué comen, como es la vajilla, cómo son los muebles... y también me empecé a fijar en cosas como los portales enormes de algunos edificios viejos para que pasen los caballos, o a leer sobre los palacios europeos con sus paredes de piedra y sus tapices para amortiguar el frío, también puertas enormes para que pasen las mujeres con los miriñaques.

Muchos años después dí con estas "Mujeres Cotidianas", que habla de eso.
De la vida de las mujeres en Buenos Aires en el 1800 y pico, 1900... de la provincia de Buenos Aires sobre todo.
La autora es (o fue) la directora del museo de no se que cosa en Olavarría.
El libro está bueno, algunos temas me quedaron picando con ganas de saber más... pero si sos de las que te gusta saber cómo se vestía, como se hablaba, cómo eran las costumbres, este libro es para tener.

" Las confiterías fueron instituciones tempranamente ligadas a los usos sociales. Preparaban ramilletes de confites de colores para acompañar declaraciones de amor, o canastillas que presentaba a las señoras el pariente o amigo designado para pedir la mano de una señorita, con las confituras que cada confitero tenía como especialidad (a veces secreta) : caramelos blandos de leche, pasta de menta cubierta con chocolate, frutas coloreadas de mazapán, amandines -almendras confitadas- , racimos de garrapiñadas o de pasa en chocolate, lenguas de gato, castañas glaseadas, boca-de-dama y otras delicias. Ya en los años 30 y siguientes se preparaban helados de agua, roscas de Pascua y vigilia, y toda clase de manjares que acompañaban las celebraciones del año. Había tambien expertas cocineras llamadas a cocinar cientos de pasteles para las yerras, o tocinos del cielo, huevos quimbos, pan de nueces: especialidades que llevaban su nombre como la firma de un artista. Los buenos cocineros eran muy, muy valorados."

viernes, 26 de junio de 2009

La Huesped - Stephenie Meyer

Me costó engancharme... pero cuando me enganché, no pude parar...
Al principio es medio plomazo..en qué sentido? como pasa siempre con estos libros tan manijeados te cuentan el argumento treinta millones de veces, y claro, eso son las primeras páginas, el esbozo de la idea... la idea que ya escuchaste...bueno, treinta millones de veces... por lo tanto VOLVER A LEER la idea es aburrido...
Pero despues se pone lindo...

A mí me gustó, me llevó como 150 páginas dejar de esperar a Edward y a Bella, y cuando lo logré, no pude dejar de querer a Wanderer.
No se esperen un tratado de filosofía, es uno de la-chica-esa-que-escribió-el-de-vampiros-te-acordas?

Literatura shampú.
De la entretenida.


"- No quieres ser libre?
Se hizo una larga pausa.
Yo no te pediría eso - repuso ella al cabo de un tiempo- y no lo haría por tí.¡Y te aseguro que no lo haría por la buscadora ni por asomo!
No tienes que pedirlo. Creo que me hubiera presentado voluntaria... al final.
¿Por qué piensas eso? exigió saber, el tono de su voz convertido casi en un sollozo. Eso me conmovió. Esperaba que estuviera eufórica.
Por ellos, en parte. Jared y Jamie. Les daría la luna, todo lo que quisieran. Puedo darles a ti."

lunes, 16 de junio de 2008

La sombra del viento - Carlos Luis Zafon

Pocos libros me gustan más que los que hablan de libros.

Este es uno de esos.

Es una historia triste, compleja y atrapante.
A mí me gustó mucho.

Como estos chicos de Planeta son muy eficientes, les dejo el link donde pueden bajar el 1º y 2º capítulo:
La sombra del viento, capítulos

domingo, 15 de junio de 2008

Salman Rushdie - Harun y el mar de las historias

Terminé de leer este libro hace unos días y... lo extraño!
Ando dando vueltas, no encuentro qué leer...
Todo lo demás se me hace obvio... terrestre...

Es una belleza.

"Mientras avanzaban por los laberínticos corredores del palacio real de Gup, Harún observó que otros muchos Páginas de la Guardia Real vestían cuentos vagamente familiares. Una llevaba "Bolo y la Lámpara Maravillosa" ; otra, "Bolo y los cuarenta ladrones"; luego estaba "Bolo el Marino", "Bolo y Julieta", "Bolo en el País de las Maravillas". Aquello era muy desconcertante, pero cuando Harún preguntó a Bocalegre po los cuentos de los uniformes, el muchacho se limitó a responder:
- No es momento para hablar de modas. Los dignatarios de Gup esperan para interrogaros a tí y a tu padre."

domingo, 9 de marzo de 2008

Las viudas de los jueves - Claudia Piñeiro

Me encantó este libro.

Es como que no pasa nada y uno está inquieto y nervioso todo el tiempo...
Creo que lo que más me gustó es que no es panfletario. No a favor ni en contra.
Para quien todavía no lo sabe, se trata de un grupo de gente que vive en un Country. En Buenos Aires.

Yo cada tanto me pregunto si me gustaría vivir en un Country. Si me creo esa idea de que los niños pueden jugar en la calle como cuando yo era chica, si es lindo vivir en Truman Show...
Y siempre me contesto que no.
Que no me gustaría.
Pero creo que lo más angustioso es pensar que los que vivimos "afuera" tampoco vivimos muy diferente a "ellos" que están adentro.


En vez de una cita:

Hace un tiempo empecé a conocer algunas personas (mujeres) que viven en Nordelta.
Dos de ellas se hicieron bastante amigas, incluso hicieron un proyecto juntas, y luego no se por qué motivo se pelearon.
AL poco tiempo una de ellas se enfermó de cáncer, muy rápidamente tuvo que pasar por cirugía, quimio, etc.
La otra, la que no estaba enferma, un día me comentó que ella quería acercarse a la que sí estaba enferma, porque a pesar de todo, la quería mucho y le daba ganas de acercarse en este momento tan difícil que estaba viviendo.
Entonces yo, ingenueamente, le sugerí que ya que vivían tan cerca, por qué no pasaba un día espontáneamente a tomar mate...
Y me dijo, "no, no puedo porque es un barrio privado"
"Y? " consulté yo con una dosis más alta de ingenuidad
"y -me dijo ella- que para entrar tengo que tener la autorización de ella"

sábado, 1 de marzo de 2008

Casa de Geishas - Ana Maria Shua


Yo tengo la fantasía de que Ana Maria Shua debe ser una persona muy rara.
No se nada sobre ella... leí La sueñera y me encantó (va en otro post), por eso me compré Casa de Geishas cuando lo ví en una mesa de ofertas.

Rarísimo.

Algunas cosas me encantaron, otras nada de nada.

Pero sí me gusta mucho el formato "cuento brevísimo".

Cita:

"Tranquilizante

Me dicen que me tranquilice: el grito que acaba de asustarme salió de mi propia boca. Como no puedo mirar mi propia boca, la palpo con las dos manos tratando de percibir en la textura de los labios alguna huella del paso de semejante alarido. Por fin encuentro rastros en el temblor de la comisura izquierda, en la rigidez de la lengua, en la baba espumosa que me chorrea por la barbilla. Que tranquilizador. "

jueves, 28 de febrero de 2008

Vivir para contarla - Gabriel García Marquez


Hace tiempo que un libro no me hace reír de gusto.
Con este me pasó.

La historia comienza con un viaje que él hace a Aracataca (o sea Macondo) y rememora los primeros años de vida de García Marquez.
Es una autobiografía, es lindo libro.

Me encantaría conocer a la mitad de la gente que menciona, que seguramente serán personajes muy conocidos de la vida colombiana.

Lindo, entretenido.
Me gustó mucho.

domingo, 24 de febrero de 2008

Amor de mi vida - Guy des Cars


Qué desilusión!

Creo que nunca antes había leído un libro de este señor, pero la verdad es que con lo famoso que es, esperaba otra cosa...

No me gustó para nada, al punto de pasar dos o tres páginas para ver si algo se ponía mejor. Pero no.

Las historia podría ser linda... no es original, pero bueno, bien escrita podria ser entretenida.
Per este libro es un compendio de moral pedorra, prejuciosa , para colmo del siglo pasado, que no tiene una gota de sentimientos.
Es puro deber ser, apariencias, frivolidad.

Una mierda.

"...Después supo explotar como verdadero virtuoso esa muy banal toma de contacto. Usted es muy fuerte, señor Nardi. Aquí está el resultado que lo demuestra... Sólo puedo inclinarme, pero no le perdonaré jamás que haya hecho de mí el hombre más desgraciado de Italia, el día que su habilidad sembró en la mente de una chica muy pura la idea de hacer cine."

sábado, 9 de febrero de 2008

Para que no me olvides - Marcela Serrano


QUE TRISTE!!!
Es un libro recontra requete triste!

Me dejó temblando...

Triste triste triste.

..."Como si yo no estuviera ahí.
Al día siguiente me trajeron el diario junto con el desayuno: el gesto de siempre, en la bandeja de siempre. Lo tomé, el más inocente de lo hábitos. Miré detenidamente. Veía las letras, eran dibujos. Grafismos sin significado. Veía las imágenes de las letras, sólo que al juntarlas no me hacían sentido, no me comunicaban nada. Las letras me cortaban la vista y la imagen se me iba. Tiré el diario al suelo y me desplomé. Grité y las cuerdas vocales funcionaron. Entonces recordé que no era muda, no.
Era afásica. "....

jueves, 31 de enero de 2008

La muerte lenta de Luciana B


Si encuentran un libro de Guillermo Martínez... cómprenlo!

Me encantó este, y realmente no pude parar de leerlo hasta terminarlo.
La gran intriga de cómo iba a resolver el misterio planteado, no me dejó soltarlo.

Genial!

"El teléfono sonó una mañana de domingo y tuve que arrancarme de un sueño de lápida para atenderlo. La voz sólo dijo Luciana, en un susurro débil y ansioso, como si esto hubiera debido bastarme para recordarla. Repetí el nombre, desconcertado, y ella agregó su apellido, que me trajo una evocación lejana, todavía indefinida, y luego, en un tono algo angustiado, me recordó quien era. Luciana B. La chica del dictado. Claro que me acordaba. ¿Habían pasado verdaderamente diez años? Sí: casi diez años, me confirmó, se algraba de que yo viviera todavía en el mismo lugar. Pero no parecía en ningún sentido alegre. Hizo una pausa. ¿Podía verme? Necesitaba verme, se corrigió....."

domingo, 20 de mayo de 2007

La fortaleza Digital


Yo no sé qué es lo que tanto se le critica a este hombre.

Acá tenemos 440 páginas de puro entretenimiento.

Empezás y no podés parar hasta que termina!


Algunos personajes secundarios podrían tener 3 líneas menos cada vez, pero en general me encantó.


viernes, 16 de marzo de 2007

Los ancianos y las apuestas


No leí ninguna otra cosa de Javier Villafañe.

Sé que es titiritero y a juzgar por la foto de él que hay dentro del libro es un señor grande.

El libro tiene una hermosa dedicatoria de mi marido (en ese momento no lo era) y fue toda una sorpresa para mí.

Este libro tiene la particularidad de que hay cosas que me encantan, otras más o menos y otras francamente no me gustan. Por otro lado, los viejos no son personas de mi especial devoción...

Vale la pena darle una mirada, y tal vez leer alguna otra cosa de este autor.

Cita:

El anciano ateo

- No creo en Dios ni en el Diablo- solía decir un anciano. Soy ateo desde el vientre de mi madre.

Un día el anciano murió de viejo. Alguien lo tomó de la mano.

-Usted quién es?- preguntó.

-El Diablo-

-No- dijo el anciano mirándolo desde la cabeza a los pies. - Usted es un hombre con dos cuernos, una cola y patas de chivo.

Siguieron descendiendo.

-Y esto qué es? - preguntó el diablo- No es el infierno?

-No, señor, es un sótano que se está incendiando.

Cuadernos de infancia


Este libro es una de esas ediciones que se hacen para la escuela, está subrayado tipo análisis de texto.

Para mí es una joyita.

Es un libro de prosa sobre los primeros años de la autora. Está organizado sin títulos, son breves relatos, como fotos.
El uso de las palabras de Norah Lange, es una cosa tan... pulida y a la vez que parece tan casual.
Me encanta.

Cita:

" Cuando llegamos a Tronador las descubrí en seguida. Después, todos los días, en mis viajes de ida y vuelta a la cocina o al baño, me era imposible dejar de verlas. Eran las únicas tres baldosas rojas que se destacaban en el patio viejo. Ignoro cómo sobrevivieron al tiempo, cómo no se destiñeron al sol.
Recuerdo que de buen o mal humor, obligada a cruzar el patio cuando anochecía, temiendo todas las sombras que querían asaltarme, vigilando de lejos la gran higuera del fondo que sospechaba siempre poblada de hombres, nunca pude abstenerme de dar el paso pequeño que unía las dos primeras, el paso alargado que apenas me permitía tocar la última.
No comprendo porqué, ni como me inicié en ese ejercicio que luego habría de asediarme. Creo que un día, al verlas, pisé dos de las tres baldosas. En seguida me pareció que lo otra también me esperaba y la rocé, indiferentemente, sin sospechar que de aquella condescendencia misteriosa y descuidada surgiría ese juego perentorio que, ante cualquier complicación, cualquier tristeza, me sería imposible dejar a un lado.
Las tres baldosas me angustiaban y me cansaban. Cierta vez decidí hacerme la distraída, y caminando ligero, atravesé el patio en línea recta. Pero sentí, al alejarme, que las baldosas me esperaban y tuve que retroceder para cruzarlas dos veces, como si les hubiera escamoteado algo, como si hubiera cometido una falta u olvidado una promesa.
Cuando murió Esthercita, lo recuerdo aún hoy, me dirigí a la cocina para servir café. Las tres baldosas vinieron a mi encuentro a través de las lágrimas. Pensé que el paso corto y el alargado pudiesen conferirme un aire de pirueta, de juego, inadecuado para ese momento. Miré hacia atrás, para cerciorarme de que nadie me veía y pegué el saltito con los ojos nublados de lágrimas.
Ya entregada, definitivamente a esa costumbre, las tres baldosas continuaron ejerciendo su influencia. Aún después de los veinte añosme persiguió ese hábito molesto que, en ocasiones, me irritaba. Quería olvidar esa debilidad, ese miedo. Era imposible. Algo me obligaba a volver sobre mis pasos.

Luego, cuando abandonamos la vieja casa, al despedirnos de los árboles antiguos, de las rejas estiradas y frías, de los patios agrietados, miré las tres baldosas.

Pasé sobre ellas, por última vez, con la sensación de que lo más cotidiano, lo más inútil, se quedaba solo. "

La cuenta Suiza

La cuenta suiza es un libro que perfectamente puede no ser leído.


Tiene 542 páginas y no pesa nada.


Igual es por dentro.


La historia podría ser entretenida, pero se va demasiado en personajes secundarios y explicaciones innecesarias.


Pa´mi gusto le sobran las primeras 350 páginas.


En fin, costó 1 peso.


jueves, 1 de marzo de 2007

Norah Lange

Este libro lo ví en La Lucila en una librería de usados hace 3 años y no me lo compré.

Tres años me pasé reprochándomelo, y el sábado pasado me lo encontré ahí solito (al doble de precio) en una librería de Av. Corrientes.


Personalmente el estilo de María Esther de Miguel no me gusta mucho, pero el libro este está bien.

Tenía mucha curiosidad por saber sobre la vida de Norah Lange, sobre todo desde que leí Cuadernos de Infancia (que va en otro post), y tambien leí una biografía de Xul Solar (que tampoco es de mis favoritos) y descubrí que eran muy amigos.
Claro, ella una grosa total, es amiga de Borges, de Neruda, de García Lorca, y... es Noraliverio, Olinora.

Oliverio es uno de mis autores mas queridos, Norah igual.

Las obras de ella son casi imposibles de conseguir, están agotadas y no se reeditan.

Hace poco salieron las Obras Completas en dos tomos CA RI SI MOS, que son mi pendiente en tema libros.


Una vida de otra época, una mina inteligente, me puse triste cuando se murió (en el libro).

Kane y Abel

Otro favorito...


Es la historia de William Kane y Abel Rosnovsky, que nacieron el mismo día en distintos lugares y situaciones (Kane nace en estados unidos, en una familia de banqueros, y va a heredar una fortuna descomunal y Abel nace en Polonia en una granja de servidores de un conde) y cómo la vida de los dos se va tocando y no se encuentran y las acciones de uno modifican la vida del otro, pero nunca llegan a saber eso que nosotros sí.

Abel se va esforzando por entrar en el mundo de los negocios, cuando llega a estados unidos, pero es un inmigrante... va al banco de Kane a pedir un préstamo y le dicen que no.
Abel lo tiene montado en un huevo a Kane y jura vengarse (cosa que va haciendo a medida que transcurre el libro) , y aparece un donante anónimo que le da la plata.
OBBBBBVIO que el donante anónimo es Kane que le da el dinero de su fondo privado, pero la condición para usar ese dinero es que el que lo reciba no puede saberlo (cosas de herencias, vio?) .


Es uno de esos libros que empiezan tranquis , y de repente son las 4 de la mañana y te encontrás diciendo "leo hasta el próximo párrafo y listo" y a las 6 y media todavía no pudiste largar.

Yo lo leí muuuuchas veces, me encanta, el que yo tenía era de mi mamá y está todo desarmado, hace poco me compré este que ven en la foto, "para tenerlo".

Es una historia verídica.

Muy entretenido.

Y al final... las vueltas de la vida...

martes, 27 de febrero de 2007

Vieja Escuela

Este libro me lo regaló Lau para mi cumple.



Es uno de esos libros que se leen tranquilos. Vieja Escuela te marca que hay que leerlo pausado, tranqui, a su ritmo.

No es un libro de grandes teorías filosóficas, es una historia nomás.
Pero una historia bien contada.

El protagonista es un estudiante de una escuela de Estados Unidos, de esas... viejas... con tradiciones, y grandes clases y mucho sentido de pertenencia.

Estudian literatura, son futuros escritores y la historia gira alrededor de una de las tradiciones y cómo se esfuerzan los estudiantes por ser mejores ( y el esnobismo que se pone en juego y las dudas al escribir y las relaciones personales entre todos ellos) .

Lindo Lindo lindo, y si leíste a Hemingway (que no es mi caso) me imagino que es doblemente disfrutable.

Cita: " En mi colegio había una tradición según la cual un chico tenía derecho a una audiencia privada con cada escritor que nos visitara. Competíamos por ese honor presentando algo que hubiéramos escrito: poesía si el invitado era un poeta, prosa si era novelista. El escritor elegía al ganador una semana o así antes de su llegada. El ganador conseguía que se publicase en el periódico del colegio su poema o su relato y posteriormente, una fotografía suya paseando por el jardín del director con el escritor de visita."



Miedo de Volar



Este es uno de mis libros más favoritos de todos.

Encabezó la lista de libro que más me gustó en la vida por años, y aunque lo tenía en distintas ediciones, ésta es la que leí por primera vez cuando volví del viaje de egresados.

Un libro para chicas, ella está casada por segunda vez con un pibe que es medio témpano.

Va a un congreso de psicólogos en Viena acompañándolo y se enamora de Adrián Buenamor, con lo que se embarca en una recorrida por Europa a lo loco con el tipo este que finalmente... no es exactamente lo que ella esperaba.

El Copyrigth es de 1973, o sea un clásico.

De Erica Jong puedo decirte que es una grosa feminista neoyorquina, que a estas alturas debe ser abuela, pero que se la pasó de lo más entretenida en su juventud.

Cita:

" YO: Deseas cosas contradictorias.

YO: Lo sé.

YO: Quieres libertad, pero tambien una relación muy estrecha.

YO: Lo sé.

YO: Muy poca gente lo consigue.

Yo: Ya lo sé.

YO: por qué pretendes ser feliz allí donde la mayoría de la gente no lo es?
YO: Lo ignoro. Sólo se que si dejo de esperar el amor, si dejo de reclamarlo, de buscarlo, mi vida parecerá tan chata como un seno canceroso después de una intervención quirúrgica radical. Vivo de esta eperanza. La alimento. Me ayuda a vivir.

YO: Pero, qué me dices de la liberación?
YO: Qué hay con ella?

YO: Crees en la independencia.

YO: Sí.

Yo: Y entonces?

YO: creo que renunciaría a todo, vendería el alma, mis principios y mis creencias por un hombre que realmente me amase...

YO ¡Hipócrita!

YO: Tienes razón

Yo: no eres mejor que Adrián.

YO: Tienes razón

YO: No te molesta verte tan hipócrita?

YO: En efecto, me molesta.

YO: entonces, por qué no te corriges?

YO: Lo hago. Ahora mismo estoy haciéndolo. Pero ignoro quién vencerá."