los libros que lee Caro (e invitado)

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lunes, 16 de junio de 2008

La sombra del viento - Carlos Luis Zafon

Pocos libros me gustan más que los que hablan de libros.

Este es uno de esos.

Es una historia triste, compleja y atrapante.
A mí me gustó mucho.

Como estos chicos de Planeta son muy eficientes, les dejo el link donde pueden bajar el 1º y 2º capítulo:
La sombra del viento, capítulos

domingo, 15 de junio de 2008

Salman Rushdie - Harun y el mar de las historias

Terminé de leer este libro hace unos días y... lo extraño!
Ando dando vueltas, no encuentro qué leer...
Todo lo demás se me hace obvio... terrestre...

Es una belleza.

"Mientras avanzaban por los laberínticos corredores del palacio real de Gup, Harún observó que otros muchos Páginas de la Guardia Real vestían cuentos vagamente familiares. Una llevaba "Bolo y la Lámpara Maravillosa" ; otra, "Bolo y los cuarenta ladrones"; luego estaba "Bolo el Marino", "Bolo y Julieta", "Bolo en el País de las Maravillas". Aquello era muy desconcertante, pero cuando Harún preguntó a Bocalegre po los cuentos de los uniformes, el muchacho se limitó a responder:
- No es momento para hablar de modas. Los dignatarios de Gup esperan para interrogaros a tí y a tu padre."

viernes, 16 de marzo de 2007

Cuadernos de infancia


Este libro es una de esas ediciones que se hacen para la escuela, está subrayado tipo análisis de texto.

Para mí es una joyita.

Es un libro de prosa sobre los primeros años de la autora. Está organizado sin títulos, son breves relatos, como fotos.
El uso de las palabras de Norah Lange, es una cosa tan... pulida y a la vez que parece tan casual.
Me encanta.

Cita:

" Cuando llegamos a Tronador las descubrí en seguida. Después, todos los días, en mis viajes de ida y vuelta a la cocina o al baño, me era imposible dejar de verlas. Eran las únicas tres baldosas rojas que se destacaban en el patio viejo. Ignoro cómo sobrevivieron al tiempo, cómo no se destiñeron al sol.
Recuerdo que de buen o mal humor, obligada a cruzar el patio cuando anochecía, temiendo todas las sombras que querían asaltarme, vigilando de lejos la gran higuera del fondo que sospechaba siempre poblada de hombres, nunca pude abstenerme de dar el paso pequeño que unía las dos primeras, el paso alargado que apenas me permitía tocar la última.
No comprendo porqué, ni como me inicié en ese ejercicio que luego habría de asediarme. Creo que un día, al verlas, pisé dos de las tres baldosas. En seguida me pareció que lo otra también me esperaba y la rocé, indiferentemente, sin sospechar que de aquella condescendencia misteriosa y descuidada surgiría ese juego perentorio que, ante cualquier complicación, cualquier tristeza, me sería imposible dejar a un lado.
Las tres baldosas me angustiaban y me cansaban. Cierta vez decidí hacerme la distraída, y caminando ligero, atravesé el patio en línea recta. Pero sentí, al alejarme, que las baldosas me esperaban y tuve que retroceder para cruzarlas dos veces, como si les hubiera escamoteado algo, como si hubiera cometido una falta u olvidado una promesa.
Cuando murió Esthercita, lo recuerdo aún hoy, me dirigí a la cocina para servir café. Las tres baldosas vinieron a mi encuentro a través de las lágrimas. Pensé que el paso corto y el alargado pudiesen conferirme un aire de pirueta, de juego, inadecuado para ese momento. Miré hacia atrás, para cerciorarme de que nadie me veía y pegué el saltito con los ojos nublados de lágrimas.
Ya entregada, definitivamente a esa costumbre, las tres baldosas continuaron ejerciendo su influencia. Aún después de los veinte añosme persiguió ese hábito molesto que, en ocasiones, me irritaba. Quería olvidar esa debilidad, ese miedo. Era imposible. Algo me obligaba a volver sobre mis pasos.

Luego, cuando abandonamos la vieja casa, al despedirnos de los árboles antiguos, de las rejas estiradas y frías, de los patios agrietados, miré las tres baldosas.

Pasé sobre ellas, por última vez, con la sensación de que lo más cotidiano, lo más inútil, se quedaba solo. "

jueves, 1 de marzo de 2007

Kane y Abel

Otro favorito...


Es la historia de William Kane y Abel Rosnovsky, que nacieron el mismo día en distintos lugares y situaciones (Kane nace en estados unidos, en una familia de banqueros, y va a heredar una fortuna descomunal y Abel nace en Polonia en una granja de servidores de un conde) y cómo la vida de los dos se va tocando y no se encuentran y las acciones de uno modifican la vida del otro, pero nunca llegan a saber eso que nosotros sí.

Abel se va esforzando por entrar en el mundo de los negocios, cuando llega a estados unidos, pero es un inmigrante... va al banco de Kane a pedir un préstamo y le dicen que no.
Abel lo tiene montado en un huevo a Kane y jura vengarse (cosa que va haciendo a medida que transcurre el libro) , y aparece un donante anónimo que le da la plata.
OBBBBBVIO que el donante anónimo es Kane que le da el dinero de su fondo privado, pero la condición para usar ese dinero es que el que lo reciba no puede saberlo (cosas de herencias, vio?) .


Es uno de esos libros que empiezan tranquis , y de repente son las 4 de la mañana y te encontrás diciendo "leo hasta el próximo párrafo y listo" y a las 6 y media todavía no pudiste largar.

Yo lo leí muuuuchas veces, me encanta, el que yo tenía era de mi mamá y está todo desarmado, hace poco me compré este que ven en la foto, "para tenerlo".

Es una historia verídica.

Muy entretenido.

Y al final... las vueltas de la vida...

martes, 27 de febrero de 2007

Miedo de Volar



Este es uno de mis libros más favoritos de todos.

Encabezó la lista de libro que más me gustó en la vida por años, y aunque lo tenía en distintas ediciones, ésta es la que leí por primera vez cuando volví del viaje de egresados.

Un libro para chicas, ella está casada por segunda vez con un pibe que es medio témpano.

Va a un congreso de psicólogos en Viena acompañándolo y se enamora de Adrián Buenamor, con lo que se embarca en una recorrida por Europa a lo loco con el tipo este que finalmente... no es exactamente lo que ella esperaba.

El Copyrigth es de 1973, o sea un clásico.

De Erica Jong puedo decirte que es una grosa feminista neoyorquina, que a estas alturas debe ser abuela, pero que se la pasó de lo más entretenida en su juventud.

Cita:

" YO: Deseas cosas contradictorias.

YO: Lo sé.

YO: Quieres libertad, pero tambien una relación muy estrecha.

YO: Lo sé.

YO: Muy poca gente lo consigue.

Yo: Ya lo sé.

YO: por qué pretendes ser feliz allí donde la mayoría de la gente no lo es?
YO: Lo ignoro. Sólo se que si dejo de esperar el amor, si dejo de reclamarlo, de buscarlo, mi vida parecerá tan chata como un seno canceroso después de una intervención quirúrgica radical. Vivo de esta eperanza. La alimento. Me ayuda a vivir.

YO: Pero, qué me dices de la liberación?
YO: Qué hay con ella?

YO: Crees en la independencia.

YO: Sí.

Yo: Y entonces?

YO: creo que renunciaría a todo, vendería el alma, mis principios y mis creencias por un hombre que realmente me amase...

YO ¡Hipócrita!

YO: Tienes razón

Yo: no eres mejor que Adrián.

YO: Tienes razón

YO: No te molesta verte tan hipócrita?

YO: En efecto, me molesta.

YO: entonces, por qué no te corriges?

YO: Lo hago. Ahora mismo estoy haciéndolo. Pero ignoro quién vencerá."