
los libros que lee Caro (e invitado)
domingo, 20 de mayo de 2007
La fortaleza Digital

viernes, 16 de marzo de 2007
Los ancianos y las apuestas

No leí ninguna otra cosa de Javier Villafañe.
Sé que es titiritero y a juzgar por la foto de él que hay dentro del libro es un señor grande.
El libro tiene una hermosa dedicatoria de mi marido (en ese momento no lo era) y fue toda una sorpresa para mí.
Este libro tiene la particularidad de que hay cosas que me encantan, otras más o menos y otras francamente no me gustan. Por otro lado, los viejos no son personas de mi especial devoción...
Vale la pena darle una mirada, y tal vez leer alguna otra cosa de este autor.
Cita:
El anciano ateo
- No creo en Dios ni en el Diablo- solía decir un anciano. Soy ateo desde el vientre de mi madre.
Un día el anciano murió de viejo. Alguien lo tomó de la mano.
-Usted quién es?- preguntó.
-El Diablo-
-No- dijo el anciano mirándolo desde la cabeza a los pies. - Usted es un hombre con dos cuernos, una cola y patas de chivo.
Siguieron descendiendo.
-Y esto qué es? - preguntó el diablo- No es el infierno?
-No, señor, es un sótano que se está incendiando.
Cuadernos de infancia

Para mí es una joyita.
Es un libro de prosa sobre los primeros años de la autora. Está organizado sin títulos, son breves relatos, como fotos.
El uso de las palabras de Norah Lange, es una cosa tan... pulida y a la vez que parece tan casual.
Me encanta.
Cita:
" Cuando llegamos a Tronador las descubrí en seguida. Después, todos los días, en mis viajes de ida y vuelta a la cocina o al baño, me era imposible dejar de verlas. Eran las únicas tres baldosas rojas que se destacaban en el patio viejo. Ignoro cómo sobrevivieron al tiempo, cómo no se destiñeron al sol.
Recuerdo que de buen o mal humor, obligada a cruzar el patio cuando anochecía, temiendo todas las sombras que querían asaltarme, vigilando de lejos la gran higuera del fondo que sospechaba siempre poblada de hombres, nunca pude abstenerme de dar el paso pequeño que unía las dos primeras, el paso alargado que apenas me permitía tocar la última.
No comprendo porqué, ni como me inicié en ese ejercicio que luego habría de asediarme. Creo que un día, al verlas, pisé dos de las tres baldosas. En seguida me pareció que lo otra también me esperaba y la rocé, indiferentemente, sin sospechar que de aquella condescendencia misteriosa y descuidada surgiría ese juego perentorio que, ante cualquier complicación, cualquier tristeza, me sería imposible dejar a un lado.
Las tres baldosas me angustiaban y me cansaban. Cierta vez decidí hacerme la distraída, y caminando ligero, atravesé el patio en línea recta. Pero sentí, al alejarme, que las baldosas me esperaban y tuve que retroceder para cruzarlas dos veces, como si les hubiera escamoteado algo, como si hubiera cometido una falta u olvidado una promesa.
Cuando murió Esthercita, lo recuerdo aún hoy, me dirigí a la cocina para servir café. Las tres baldosas vinieron a mi encuentro a través de las lágrimas. Pensé que el paso corto y el alargado pudiesen conferirme un aire de pirueta, de juego, inadecuado para ese momento. Miré hacia atrás, para cerciorarme de que nadie me veía y pegué el saltito con los ojos nublados de lágrimas.
Ya entregada, definitivamente a esa costumbre, las tres baldosas continuaron ejerciendo su influencia. Aún después de los veinte añosme persiguió ese hábito molesto que, en ocasiones, me irritaba. Quería olvidar esa debilidad, ese miedo. Era imposible. Algo me obligaba a volver sobre mis pasos.
jueves, 1 de marzo de 2007
Norah Lange

Tres años me pasé reprochándomelo, y el sábado pasado me lo encontré ahí solito (al doble de precio) en una librería de Av. Corrientes.
Personalmente el estilo de María Esther de Miguel no me gusta mucho, pero el libro este está bien.
Tenía mucha curiosidad por saber sobre la vida de Norah Lange, sobre todo desde que leí Cuadernos de Infancia (que va en otro post), y tambien leí una biografía de Xul Solar (que tampoco es de mis favoritos) y descubrí que eran muy amigos.
Claro, ella una grosa total, es amiga de Borges, de Neruda, de García Lorca, y... es Noraliverio, Olinora.
Oliverio es uno de mis autores mas queridos, Norah igual.
Las obras de ella son casi imposibles de conseguir, están agotadas y no se reeditan.
Hace poco salieron las Obras Completas en dos tomos CA RI SI MOS, que son mi pendiente en tema libros.
Una vida de otra época, una mina inteligente, me puse triste cuando se murió (en el libro).
Kane y Abel

Es la historia de William Kane y Abel Rosnovsky, que nacieron el mismo día en distintos lugares y situaciones (Kane nace en estados unidos, en una familia de banqueros, y va a heredar una fortuna descomunal y Abel nace en Polonia en una granja de servidores de un conde) y cómo la vida de los dos se va tocando y no se encuentran y las acciones de uno modifican la vida del otro, pero nunca llegan a saber eso que nosotros sí.
Abel se va esforzando por entrar en el mundo de los negocios, cuando llega a estados unidos, pero es un inmigrante... va al banco de Kane a pedir un préstamo y le dicen que no.
Abel lo tiene montado en un huevo a Kane y jura vengarse (cosa que va haciendo a medida que transcurre el libro) , y aparece un donante anónimo que le da la plata.
OBBBBBVIO que el donante anónimo es Kane que le da el dinero de su fondo privado, pero la condición para usar ese dinero es que el que lo reciba no puede saberlo (cosas de herencias, vio?) .
Es uno de esos libros que empiezan tranquis , y de repente son las 4 de la mañana y te encontrás diciendo "leo hasta el próximo párrafo y listo" y a las 6 y media todavía no pudiste largar.
Yo lo leí muuuuchas veces, me encanta, el que yo tenía era de mi mamá y está todo desarmado, hace poco me compré este que ven en la foto, "para tenerlo".
Es una historia verídica.
Muy entretenido.
Y al final... las vueltas de la vida...
martes, 27 de febrero de 2007
Vieja Escuela

Es uno de esos libros que se leen tranquilos. Vieja Escuela te marca que hay que leerlo pausado, tranqui, a su ritmo.
No es un libro de grandes teorías filosóficas, es una historia nomás.
Pero una historia bien contada.
El protagonista es un estudiante de una escuela de Estados Unidos, de esas... viejas... con tradiciones, y grandes clases y mucho sentido de pertenencia.
Estudian literatura, son futuros escritores y la historia gira alrededor de una de las tradiciones y cómo se esfuerzan los estudiantes por ser mejores ( y el esnobismo que se pone en juego y las dudas al escribir y las relaciones personales entre todos ellos) .
Lindo Lindo lindo, y si leíste a Hemingway (que no es mi caso) me imagino que es doblemente disfrutable.
Cita: " En mi colegio había una tradición según la cual un chico tenía derecho a una audiencia privada con cada escritor que nos visitara. Competíamos por ese honor presentando algo que hubiéramos escrito: poesía si el invitado era un poeta, prosa si era novelista. El escritor elegía al ganador una semana o así antes de su llegada. El ganador conseguía que se publicase en el periódico del colegio su poema o su relato y posteriormente, una fotografía suya paseando por el jardín del director con el escritor de visita."
Miedo de Volar

Este es uno de mis libros más favoritos de todos.
Encabezó la lista de libro que más me gustó en la vida por años, y aunque lo tenía en distintas ediciones, ésta es la que leí por primera vez cuando volví del viaje de egresados.
Un libro para chicas, ella está casada por segunda vez con un pibe que es medio témpano.
Va a un congreso de psicólogos en Viena acompañándolo y se enamora de Adrián Buenamor, con lo que se embarca en una recorrida por Europa a lo loco con el tipo este que finalmente... no es exactamente lo que ella esperaba.
El Copyrigth es de 1973, o sea un clásico.
De Erica Jong puedo decirte que es una grosa feminista neoyorquina, que a estas alturas debe ser abuela, pero que se la pasó de lo más entretenida en su juventud.
Cita:
" YO: Deseas cosas contradictorias.
YO: Lo sé.
YO: Quieres libertad, pero tambien una relación muy estrecha.
YO: Lo sé.
YO: Muy poca gente lo consigue.
Yo: Ya lo sé.
YO: por qué pretendes ser feliz allí donde la mayoría de la gente no lo es?
YO: Lo ignoro. Sólo se que si dejo de esperar el amor, si dejo de reclamarlo, de buscarlo, mi vida parecerá tan chata como un seno canceroso después de una intervención quirúrgica radical. Vivo de esta eperanza. La alimento. Me ayuda a vivir.
YO: Pero, qué me dices de la liberación?
YO: Qué hay con ella?
YO: Crees en la independencia.
YO: Sí.
Yo: Y entonces?
YO: creo que renunciaría a todo, vendería el alma, mis principios y mis creencias por un hombre que realmente me amase...
YO ¡Hipócrita!
YO: Tienes razón
Yo: no eres mejor que Adrián.
YO: Tienes razón
YO: No te molesta verte tan hipócrita?
YO: En efecto, me molesta.
YO: entonces, por qué no te corriges?
YO: Lo hago. Ahora mismo estoy haciéndolo. Pero ignoro quién vencerá."
miércoles, 24 de enero de 2007
Yang- Hun Tsy (2)
lunes, 22 de enero de 2007
Yang-Hun-Tsy

Los libros me gustan.
Me gustan como objeto además de que me gustan las historias que cuentan.
Me lo trajo mi suegra, dentro de una caja con un montón de libros escolares.
Es de 1909!!! andá a conseguirlo...(las páginas tienen el número entre dos -8-, cuando termina un espacio tiene 3 asteriscos, y cuando corta la palabra, al retomar tiene >>, o sea, firuletes de libro viejo)
Bueno, lo que sé de este libro: el autor es polaco, estuvo trabajando en el ferrocarril de Varsovia-Viena, pero lo encanaron porque hizo propaganda socialista. A causa de eso "fue sometido a consejo de guerra y condenado a trabajos forzados. Pasó deportado 15 años en Siberia oriental y 12 de ellos entre los Yakutas "(mañana o pasado averiguo quiénes son ellos) .
Despues de eso lo indultaron, pero le agarró el gusto a viajar y estuvo en un montón de lugares.
Tiene publicadas alrededor de 17 novelas.
El primer capítulo se llama "la carta" y es un chabon que recibe una carta del tío en que lo invita a unirse a él para irse a la China. El tío en cuestión comercia el té (obvio), y él al irse deja a una madre pobre pero honrada, que espera la vuelta del hijito.
Hasta acá se. Cuando lo termine les cuento más.
